Skyma IT

Geriátricos y residencias

La bitácora del turno la escribe cada uno como puede.

Todo lo del residente, en un solo lugar y con quién lo cargó.

En una residencia el problema no es la falta de datos: es que están en el cuaderno del turno noche, en un WhatsApp del médico y en una planilla que abre una sola persona. Cuando la familia pregunta algo de hace tres semanas, hay que reconstruirlo de memoria.

Lo que ya sabemos de tu rubro.

Para que no tengas que explicarnos cómo funciona esto desde cero en la primera reunión.

Bitácora por turno
Quién escribió, cuándo, y sin poder borrarlo después.
Control de medicación
Qué se dio, a qué hora y quién lo administró.
Seguimientos interdisciplinarios
Médico, enfermería, kinesiología y psicología sobre el mismo residente.
Familiares y contactos
Quién autoriza qué, y a quién se llama primero.
Stock de farmacia y pañales
Lo que se consume todos los días y nadie quiere contar a mano.

Para qué tamaño sirve esto.

De 20 camas a 150 camas.

Debajo de veinte, el papel y una planilla ordenada todavía alcanzan, y te va a salir más barato eso.

No publicamos precios porque un proyecto de 20 camas y uno de 150 camas no se parecen en nada, y un número suelto te haría descartarnos por el motivo equivocado. Lo hablamos en media hora y el presupuesto te llega dentro de las 48 horas.

Ver horarios disponibles

Qué recibís.

Una semana adentro, en los tres turnos
El turno noche no trabaja como el de la mañana, y el sistema lo va a usar el de la noche a las cuatro de la madrugada con una mano ocupada. Nos sentamos con la encargada de piso y con quien carga la bitácora, no solo con la dirección. De ahí sale qué se digitaliza primero y qué se deja en papel a propósito.
La bitácora del turno, andando en cuatro a seis semanas
Es lo primero porque es lo que más duele: quién escribió, a qué hora, y sin poder editarlo después. Lo demás viene atrás. Si en esas seis semanas el personal no la usa, no seguimos: un sistema que la gente esquiva es peor que el cuaderno.
Medicación con doble control
Qué se dio, a qué hora y quién lo administró, contra la indicación vigente. El sistema avisa cuando una toma queda sin registrar en su ventana, que es el momento en que todavía se puede resolver.
Lo que la familia pregunta, sin reconstruirlo de memoria
Quién autoriza qué, a quién se llama primero y qué se le informó la última vez. Cuando el hijo pregunta por algo de hace tres semanas, la respuesta está a un clic y con fecha.
Permisos por rol, y auditoría de quién miró
Enfermería, médico, kinesiología y administración no ven lo mismo. Y queda registrado quién abrió cada historia, que es lo que la ley 25.326 espera de un dato sensible.
Soporte con tiempos escritos
Un abono mensual con a quién escribirle y en cuánto contesta. En una residencia el sistema se usa los 365 días, así que el soporte importa más que en cualquier otro rubro.

Uno de tu rubro, andando.

Pantalla real, con datos de prueba. No mostramos información de ningún cliente.

Pantalla de permisos por rol del sistema de La Fontana

La Fontana

Residencia geriátrica

La información de cada residente estaba entre papel, planillas y mensajes. Hoy la historia clínica, los seguimientos y los permisos por rol viven en un solo lugar.

Y cuando termina, qué te llevás.

  • El código, en un repositorio a tu nombre. No en uno nuestro al que te damos acceso: tuyo, desde el primer día.
  • Los accesos completos, sin intermediarios: servidor, base de datos, dominio y cada servicio de terceros que el sistema use.
  • Cómo se levanta, escrito. Qué hay que instalar, con qué arranca y dónde está cada cosa. La prueba es simple: otro programador tiene que poder tomarlo sin llamarnos.
  • Tus datos, exportables cuando quieras y en un formato que se abre en cualquier lado.

No es un gesto ni una concesión que se negocia al final. Es lo que evita que el precio de cada cambio futuro lo pongamos nosotros.

Lo que siempre nos preguntan.

¿El personal de piso lo va a usar?
Es la pregunta que decide el proyecto, y por eso la bitácora se entrega primero y sola. Se diseña para el turno noche: pocos toques, letra grande, funciona desde el celular y no exige escribir párrafos. Si a las seis semanas el personal sigue prefiriendo el cuaderno, el problema es del sistema y lo corregimos antes de agregar nada más.
¿Qué pasa con lo que ya está escrito en papel?
No se carga todo hacia atrás, porque cuesta mucho y sirve poco. Se carga la ficha del residente, la medicación vigente y los contactos. La historia vieja queda en papel, archivada, y el sistema arranca desde la fecha de puesta en marcha. Los dos conviven las primeras semanas.
¿Sirve para el control de plazas y las reservas de cama?
Sí. Camas ocupadas, libres y en reserva, con el ingreso previsto y quién lo gestionó. Es lo primero que mira la dirección a la mañana y lo que hoy suele vivir en una planilla que abre una sola persona.
¿Cumple con la protección de datos de salud?
El sistema se arma para eso: permisos por rol, registro de quién accedió a cada historia y datos alojados con acceso restringido. La ley 25.326 trata la información de salud como dato sensible y exige poder demostrar quién la vio. Inscribir la base de datos ante la autoridad es un trámite tuyo, y te decimos cómo se hace.
¿Cuánto sale?
No lo decimos antes de hablar. Una residencia de veinte camas con un turno y otra de ciento veinte con tres turnos y varias especialidades no tienen nada que ver, y el número cambia por completo. Lo que sí podés calcular hoy es cuántas horas por semana se van en pasar el cuaderno a la planilla y en reconstruir información que ya estaba escrita.
¿Se conecta con lo que ya uso para facturar?
Sí, y es lo habitual. Nosotros no emitimos comprobantes fiscales: el sistema arma lo que hay que facturar de cada residente y eso se pasa a tu facturador o a tu contador. Lo mismo con obras sociales y prepagas cuando hay convenio.

Cuándo conviene que no nos llames.

  • Si ya tenés un sistema del rubro andando y te resuelve, cambiarlo rara vez vale la pena.
  • Si estás por abrir y todavía no tenés residentes, esperá a tener la operación andando.

Preferimos decírtelo acá y no en la tercera reunión.

Otros rubros donde trabajamos.

Si tu rubro no está en la lista, igual sirve: lo que hacemos se define por el proceso que te come el día, no por la industria.

Media hora y sabés si te sirve.

Vas a hablar con quien después va a escribir el código, no con un vendedor. Si vemos que no podemos ayudarte, te lo decimos en esa misma llamada.